Las comidas de Navidad

Ya casi estamos en Navidad, otra vez, y de nuevo nos encontramos en ese momento del año en que los sentimientos están a flor de piel y la amistad, el amor, la familia son las palabras que más repetimos. Y para celebrar nuestras enormes ansias de espíritu navideño recurrimos, como no, a los banquetes y comilonas.

Comida

Sugerencia de presentación de plato de carne con guarnición de espárragos y patatas

Preparativos interminables, platos sofisticados, postres imposibles de repetir y un montón de bebida son los elementos obligatorios en cualquiera de estas celebraciones pero también hay que recordar todos los detalles que serán los que al final decanten la balanza a favor del éxito rotundo. Mantelerías, cristalerías, vajillas, adornos, música… todos los elementos unidos harán que nuestros invitados encuentren perfecto nuestro evento.

En muchas ocasiones un menú sencillo presentado con el toque perfecto puede ser el gran éxito, como en el caso de la fotografía, la sencillez de los ingredientes y la simpleza de su preparación no le quitan ni un ápice de interés. Es un plato soberbio y un éxito en cualquier ocasión. Se trata de una pieza de solomillo al punto, rebanado y adornado con una pizca de romero. Acompañado de unos rectángulos de patata perfectamente alineados y como nota de color, media loncha de bacón con unos espárragos crujientes.

Este es un ejemplo de la importancia que tienen las presentaciones en contra de los propios productos. Casi cualquier plato servido con buen gusto y criterio, intentando conseguir alguna innovación con colores o texturas serán un éxito. Si además dicho plato es presentado en una mesa esplendida, con todos los elementos que la conviertan en un lugar de gala, velas, centro de mesa, bajo platos, las copas finísimas… es imposible fallar.

Lo cierto es que en casi todas las familias existen unas costumbres arraigadísimas que obligan a preparar un año y otro y otro la consabida lombarda, el capón, el cordero o el cochinillo igual que lo han hecho en los últimos 30 años y estamos en un momento gastronómico en que, aunque nuestras abuelas no lo entiendan, ya no se come para dejar de tener hambre sino que comemos como forma de encontrar sorpresas, texturas, innovación, incluso arte. La comida es una forma de expresión que no se limita a la boca, ahora se siente también con los ojos y con las manos. En este momento comer es toda una expresión que comienza al ver la mesa preparada. Y tiene gracias que yo diga esto cuando en mi casa llevamos 20 años comiendo el día de Navidad un botillo leones con berzas de la zona… y que no nos lo cambien.

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Acerca de anagaliano

Apasionada por sentirme bien, por dentro y por fuera
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